domingo, 23 de octubre de 2011

sábado, 22 de octubre de 2011

CUADRILÁTEROS EN MOVIMIENTO

Diagonales de cuadriláteros

Actividad:

* Dibujá un cuadrilátero que tenga sus diagonales perpendiculares.¿Podés dibujar dos diferentes?
¿Por qué?

* Dibujá tres cuadriláteros diferentes cuyas diagonales midan 5cm. ¿Cuántos más podrías dibujar? ¿Por qué?

Modificaciones que incluiría:

* Señalar los comandos o pasos seguidos para el trazado.
* Para cada consigna variar el valor del dato y ver qué sucede.
* Escribir el instructivo para que un compañero construya el mismo    cuadrilátero
* Indicar longitud de lados y amplitud de ángulos.
* A partir de la observación concluir en la relación  que se establece entre lados entre sí, ángulos entre si y entre lados y ángulos.
* Modificar algún elemento y observar qué se modifica y qué se mantiene igual.

La implementación del Geogebra en geometría permite construir, analizar y entender construcciones geométricas en forma dinámica.
A partir de elementos conocidos se pueden generar nuevas construcciones y pueden realizarse mediciones con más precisión 

miércoles, 28 de septiembre de 2011

ALFABETIZACION DIGITAL

Dos miradas de la alfabetización digital.
Ambas con los ojos en el horizonte, poniendo el acento en la democratizacion de accesos , en la formación de ciudadanos y en la inclusión social.
El campo visual de estas miradas tambien abarca una realidad que incluye  la complejidad del proceso de incorporación de esta multialfabetizacion





Webinar 2010. Conferencia Valeria Kelly from webinar2010 on Vimeo.







Webinar 2010 J.C. Tedesco 2 Pregunta from webinar2010 on Vimeo.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Una nueva mirada de la matematica

 El material brindado en este blog es un abanico, un laberinto en el que cualquiera puede… debe perderse.
Emplea documentos escritos en los que señala perfectamente la fuente que los provee, también incluye videos. Uno especialmente interesante: el de        Dan Meyer                    que ayuda a repensar la matemática y la manera de abordarla.
El blog esta actualizado y permite los comentarios de los que en él ingresan.
Veré la manera y oportunidad para incluir alguno de los enlaces a Adrián Paenza.
Recomendado y para tener en cuenta con frecuencia
http://elclubdelamatematica.blogspot.com/

Escuelas eran las de antes .


¿Dónde lo encontraste?
-          En mi casa – Tommy señalo sin mirar, porque estaba ocupado leyendo en el ático.
-          ¿De que se trata?
-          De la escuela.
-          ¿De la escuela? ¿Qué se puede escribir de la escuela? Odio la escuela.
Margie siempre había odiado la escuela, pero ahora más que nunca. El maestro automático le había hecho un examen de geografía tras otro y los resultados eran cada vez peores. La madre de Margie había sacudido tristemente la cabeza y había llamado al inspector del condado. Era un hombrecillo regordete y de rostro rubicundo, que llevaba una caja de herramientas con perillas y cables. Le sonrío a Margie y le dio una manzana; luego desmanteló al maestro. Margie esperaba que no supiera ensamblarlo de nuevo, pero sí sabia, y, al cabo de una hora, allí estaba de nuevo, grande, negro y feo, con una enorme pantalla donde se mostraban las lecciones y aparecían las preguntas. Eso no era tan malo. Lo que mas odiaba Margie era la ranura donde debía insertar las tareas y las pruebas. Siempre tenía que redactarlas en un código que le hicieron aprender a los seis años, y el maestro automático calculaba  la calificación en un santiamén.
El inspector sonrío al terminar y acarició la cabeza de Margie.
-          No es culpa de la niña, señora Jones – le dijo a la madre-. Creo que el sector de geografía estaba demasiado acelerado. A veces ocurre. Lo he sintonizado  en un nivel adecuado para los diez años de edad. Pero el padrón de progresos es muy satisfactorio.- y acaricio de nuevo la cabeza de Margie.
Margie estaba desilusionada. Había abrigado la esperanza  de que se llevaran al maestro. Una vez, se llevaron al maestro de Tommy durante todo un mes porque el sector de historia se había borrado por completo.
Así que le dijo a Tommy:
-          ¿Quién querría escribir sobre la escuela?
Tommy la miró con aire de superioridad.
-          Porque no es una escuela como la nuestra, tonta. Es una escuela como la de hace cientos de años.- Y añadió altivo, pronunciando la palabra lentamente-: Siglos.
Margie se sintió dolida.
-          Bueno, yo no sé que escuela tenían hace tanto tiempo.-Leyó el libro por encima del hombro de Tommy y añadió-: De cualquier modo tenían maestro.
-          Claro que tenían maestro, pero no era un maestro normal. Era un hombre.
-          ¿Un hombre? ¿Cómo puede ser un hombre maestro?
-          Él les explicada las cosas a los chicos, les daba la tarea y les hacia preguntas.
-          Un hombre no es lo bastante listo.
-          Claro que si. Mi padre sabe tanto como mi maestro.
-          No es posible. Un hombre no puede saber tanto como un maestro.
-          Te apuesto que sabe casi lo mismo.
Margie no estaba dispuesta a discutir sobre eso.
-          Yo no querría que un hombre extraño viniera a mi casa a enseñarme.   
Tommy soltó una carcajada.
-          ¿Qué ignorante sos, Margie. Los maestros no vivían en la casa. Tenían un edificio especial y todos los chicos iban allí.
-          -¿Y todos aprendían lo mismo?
-          Claro, siempre que tuvieran la misma edad.
-          Pero mi madre dice que a un maestro hay que sintonizarlo para adaptarlo a la edad de cada niño al que enseña y que cada chico debe recibir una enseñanza distinta.
-          Pero antes no era así. Si no te gusta, no tenés  por qué leer el libro.
-          No dije que no me gustara- se apresuró a decir Margie. Quería leer todo eso de las extrañas escuelas.
Aún no habían terminado cuando la madre de Margie llamó:
     -¡Margie ¡¡Escuela!
Margie alzó la vista.
      -Todavía no, mamá
      -¡Ahora!- chilló la señora Jones-. Y también debe ser la hora de Tommy.
      -¿Puedo seguir leyendo el libro con vos después de la escuela?-le preguntó Margie a Tommy.
      -Tal vez – dijo él con petulancia, y se alejo silbando, con el libro viejo y polvoriento debajo del brazo.
Margie entró en el aula. Estaba al lado del dormitorio, y el maestro automático estaba encendido ya y esperando. Siempre se encendía a la misma hora todos los días, excepto sábados y domingos, porque su madre decía que las niñas aprendían mejor si estudiaban en un horario regular.
La pantalla estaba iluminada.
    -La lección de aritmética de hoy- habló el maestro- se refiere a la suma de quebrados propios. Por favor, inserte la tarea de ayer en la ranura adecuada. Margie obedeció, con un suspiro. Estaba pensando en las viejas escuelas que había cuando el abuelo del abuelo era un chiquillo. Asistían todos los chicos del vecindario, se reían y gritaban en el patio, se sentaban juntos en el aula, regresaban a casa juntos al final del día. Aprendían las mismas cosas, así que podían ayudarse en los deberes y hablar de ellos.
Y los maestros eran personas…
La pantalla del maestro automático centelleó.
-          cuando sumamos las fracciones ½ y ¼…
Margie pensaba que los niños debían de adorar la escuela en los viejos tiempos.
Pensaba en cuanto se divertían.



Isaac Asimov, “Cuánto nos divertíamos”, en Cuentos completos  I , Bs. As., Editorial Nova.



-           

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Así me presento

Hola a todos, en especial a mis compañeros Internautas.
Espero que este blogg sea una experiencia que permita mantener una comunicación que nos enriquezca día a día. 
Intuyo que también se avecinan tiempos de mucho trabajo.